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Leche en polvo para bebés

Existen diversas razones por las cuales algunas mamĂĄs no pueden alimentar a sus bebĂ©s con su leche. Hay bebĂ©s que son alĂ©rgicos, hay mamĂĄs que no producen la suficiente leche –o ninguna en absoluto-, y tambiĂ©n puede ser una elecciĂłn propia. La leche en polvo para bebĂ©s (o leche de fĂłrmula) existe para estos casos y tambiĂ©n para los primeros tiempos despuĂ©s del destete.

Tipos de leche en polvo para bebés ¿Cuål elegir?

La leche maternizada puede comprarse lĂ­quida o en polvo. Si la adquirimos lĂ­quida, sĂłlo necesitamos calentarla y pasarla a la mamadera; si la tenemos en polvo, debemos seguir las instrucciones al pie de la letra para prepararla. Nunca agreguemos agua, o pongamos de menos, porque las medidas indicadas son justas para explotar al mĂĄximo los nutrientes que contienen

También pueden ser a base de leche de vaca o de soja. La mayoría de los médicos recomiendan la primer clase, y sólo en caso de que el bebé presente alguna alergia optaremos por la de soja. Las señales que nos darån pie para el cambio pueden ser: diarrea; piel reseca o enrojecida; fatiga extrema y / o vómitos fuertes. De mås estå decir que debemos consultar al médico ademås de hacer el cambio.

Cuando elijamos la leche en polvo, es recomendable optar por aquellas que sean fortificadas en hierro, ya que estas leches tienden a tener poco o nada. Y siempre compremos aquella que estĂĄ maternizada: los bebĂ©s no estĂĄn listos para digerir leche comĂșn hasta despuĂ©s de su primer año.

Encontraremos entonces estas clases de leche a segĂșn las necesidades de tu bebĂ©:

Leche en polvo para bebés
Leche en polvo para bebés
  • De inicio: para bebĂ©s entre los 0 y los 6 meses.
  • De continuaciĂłn: entre los 6 y los 12 meses.
  • FĂłrmula para bebĂ©s prematuros.
  • FĂłrmula sin lactosa.
  • FĂłrmula a base de proteĂ­na de soja: Para bebĂ©s alĂ©rgicos a la proteĂ­na de la leche.
  • Leche hidrolizada: Para bebĂ©s con alergia.

¿Cómo esterilizar el biberón para el bebé?

Luego, es muy importante que esterilicemos la mamadera antes de dårsela a nuestro bebé.

Podemos hacerlo, de forma muy sencilla, hirviéndola en agua durante cinco minutos. Después, debemos lavarla cada vez con agua caliente. A la hora de tomar leche, nuestro bebé puede preferirla fría o tibia.

En el Ășltimo caso no debemos calentarla en microondas, sino poniendo la mamadera llena y cerrada en una olla con agua caliente, o sea a baño marĂ­a (no debe estar al fuego ni hirviendo), y dejarla tomar temperatura durante unos minutos.

Como ya hemos recomendado en otros artĂ­culos, lo mejor es amamantar a nuestro bebe los primeros meses. Pero cuando las condiciones no estĂĄn dadas, por suerte contamos con opciones idĂłneas para reemplazar el pecho.