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Cesárea: todo lo que necesitas saber

Tener una cesárea es, ante todo, el nacimiento de tu bebé, pero también es una cirugía mayor. En este post te comento todo lo que necesitas sobre la cesárea, y la forma de cuidarte a ti y a tu nuevo bebé.

Cesárea: todo lo que necesitas saber

Las razones por las que se indicar tener una cesárea pueden ser:

  • Problemas con la placenta
  • La preocupación por el bebé, por ejemplo por un problema con el cordón umbilical o si hay sufrimiento fetal
  • Las condiciones de salud de la madre como diabetes o si es portadora de HIV
  • Infecciones maternas
  • Un bebé que viene de nalgas
  • Embarazo múltiple
  • Tamaño del bebé (si es muy grande)
  • Si la mamá no dilata o no tiene contracciones

Es importante preguntarle al obstetra la razón por la que indica una cesárea, y a su vez consultarle sobre los beneficios, riesgos y las posibles alternativas a tener una cesárea.

¿Qué esperar antes y durante una cesárea?

El procedimiento de la cesárea implica primero la administración de anestesia local que adormece a la madre de la cintura para abajo. Una vez hecho esto, se hace una incisión en la piel para atravesar la pared abdominal.

Este corte se hace en la zona de la bikini en la mayoría de los casos, pero a veces cuando es de forma urgente o si se necesita más espacio para atender el parto, la incisión se puede hacer justo debajo del ombligo.

¿Qué esperar inmediatamente después de una cesárea?

Una vez que el bebé nace y se corta el cordón umbilical, es pesado y colocado bajo un calentador, se lo seca y se aspira el líquido de las vías respiratorias. Cuando está estabilizado, la enfermera lo acerca a su mamá.

En el parto natural en cambio, el niño es acercado a su madre de inmediato que se corta el cordón, e incluso se incentiva a que ella le dé el pecho.

¿Qué esperar durante la recuperación?

Cesárea: todo lo que necesitas saber
Cesárea: todo lo que necesitas saber

Por lo general el dolor es el mayor problema, por lo que es importante el control adecuado del mismo. Los calmantes que típicamente se utilizan son seguros para la lactancia materna, por lo cual se pueden tomar sin problemas.

El intentar caminar tempranamente después de la cesárea es importante para acelerar el proceso de curación, y se puede usar una almohada sobre la incisión para mantener la zona al toser o estornudar, esto ayuda a minimizar el dolor, especialmente durante los primeros días.

Como en toda cirugía, hay que mantener la herida limpia y seca después de que se quitan las vendas, esto ayuda a que cicatrice más rápidamente y no se infecte. No se deben levantar objetos pesados ni hacer esfuerzos, para que no se abran los puntos.

¿Cuándo es necesario hacer una cesárea?

La cesárea es la intervención quirúrgica en la cual, a través de una incisión en el abdomen de la mujer, se extrae al bebé, en caso de que no sea viable un parto natural.

En Finlandia, sólo el 15% de los partos se hacen desde un quirófano; en Estados Unidos, 1 de cada 4 partos es por cesárea; pero países como Puerto Rico y Chile poseen números más preocupantes, ya que en sus territorios el 45% y 42% de los partos, respectivamente, son por cesárea. En Argentina se observa un porcentaje de 35. En suma, América Latina tiene la mayor tasa de cesáreas innecesarias.

Según la Organización Mundial de la Salud, el número de cesáreas previstas como adecuadas es de una cada 10 partos naturales. Entonces, ¿cuándo es necesario recurrir a la intervención quirúrgica?

Los ginecólogos la recomiendan

  • cuando el trabajo de parto se hace demasiado prolongado,
  • cuando hay indicios de sufrimiento fetal o maternal,
  • hay pre-eclampsia o eclampsia o evidencia de infección uterina,
  • el bebé es muy grande, está mal colocado o hay más de uno,
  • la placenta está muy baja o se padece placenta previa o pelvis contraída,
  • la inducción del parto falla

Consejos y recomendaciones para evitarla

El problema es que hoy en día el número de cesáreas ha aumentado por su derivación injustificada. Muchas mujeres prefieren programar una en clínicas privadas por temor al dolor del parto, y muchos médicos la aconsejan directamente a embarazadas que consideran muy jóvenes o muy grandes para parir normalmente. Además, es importante tener en cuenta que incluso algunas de las razones que listamos como motivos de cesárea pueden ser controladas adecuadamente y así conservar el método natural de alumbramiento.

Sabiendo esto, hay varios consejos que podemos seguir y así asegurarnos de hacer todo de nuestra parte para disfrutar de un parto natural, como biológicamente estamos diseñadas desde el comienzo de los tiempos.

Empecemos entonces por:

  • Tener un embarazo saludable:dieta sana, descanso apropiado, controles médicos, tranquilidad
  • Tratemos de no ir muy temprano al hospital o clínica. Sabemos la demanda de camas que existe y pueden inclinarse a adelantar el parto
  • Tomemos líquidos y comamos durante el parto, no hay razón para su contraindicación
  • Recurramos a la epidural como opción y en el momento justo, si es aplicada muy temprano, puede favorecer la necesidad de cesárea
  • Movámonos y caminemos lo que nos resulte necesario, y pidamos mantener una posición vertical en el parto, que lo agiliza notablemente.

La cesárea implica un 56% más de riesgo de vida para nuestro hijo que el parto que, insistimos, es un proceso natural. Por supuesto que si las condiciones médicas lo requieren es la opción adecuada, pero no pidamos cesáreas ni permitamos que nos deriven cuando no es imperativo. Nuestro bebé, y nosotras mismas en una recuperación más rápida y menos dolorosa, nos lo vamos a agradecer.

La lactancia materna alivia el dolor de la cesárea

Bien sabemos que la lactancia materna tiene incontables beneficios para el bebé y para la madre, pero ahora los especialistas han determinado que también ayuda a las mujeres que han sufrido una cesárea. Asi es, se ha comprobado que la lactancia materna alivia el dolor de la cesárea por lo que hay otra razon para amantar.

La lactancia materna alivia el dolor de la cesárea

Investigadores del Hospital Universitario de Valme en Sevilla, España, realizaron un estudio en el cual descubrieron que la lactancia materna colabora en la disminución del dolor crónico causado por la cesárea debido a que es la responsable de la liberación de hormonas que producen un efecto placentero.

Estas hormonas son oxitocina y endorfina, ambas generan una intensa sensación de bienestar y relajación que ayuda a mermar el dolor.

En una primera instancia, los investigadores se enfocaron en el estudio de los casos de dolor crónico causado por la cesárea, el cual puede afectar a un 20% de las madres. (Cabe destacar que cualquier cirugía conlleva el riesgo de causar un dolor post operatorio persistente).

Fue así como descubrieron que determinados factores son muy determinantes en la conversión del dolor agudo en crónico tras una cesárea, como es el trabajo de parto que ha tenido la mujer y el tipo de incisión que se le realiza.

Posteriormente, gracias al seguimiento de 139 madres a las 24 y 72 horas haber sufrido una cesárea y durante los 4 meses siguientes, se descubrió que la lactancia materna de más de dos meses de duración puede ayudar a minimizar el dolor constante.

Si bien es claro que la lactancia materna genera un gran placer en la madre, y su cuerpo libera hormonas que son capaces de protegerla ante el dolor, este estudio no es concluyente debido a que se encuentra en fase preliminar. De todos modos, los investigadores están convencidos de que todo será confirmado una vez que culminen con las investigaciones a mediados del año que viene.