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¿La contaminación afecta la leche materna?

La contaminación ambiental afecta la leche materna con químicos que tienen consecuencia en la vida adulta de los bebés que la consumen, una de estas consecuencia es la infertilidad masculina.

¿La contaminación afecta la leche materna?

El Instituto Marqués y el CSIC de España en el marco de una investigación sobre las causas de la infertilidad masculina, han constatado que la contaminación ambiental genera una acumulación de sustancias toxicas en la leche materna la que al ser consumida por el bebé puede ser responsable de una baja calidad de esperma en los varones.

Este estudio por tanto da valía a la hipótesis de que la contaminación del ambiente puede ser transmitida de madre a hijo durante el embarazo y la lactancia, la cual es responsable de la infertilidad masculina en la vida adulta.

¿La contaminación afecta la leche materna?
¿La contaminación afecta la leche materna?

Consecuencia de la leche materna contaminada: infertilidad masculina

El análisis midió concentraciones de 38 compuestos químicos en la leche materna de 34 mujeres catalanas y 34 gallegas. El resultado demostró que las primeras presentaban un porcentaje de contaminantes en su leche 4 veces mayor. Esto se debe a la industrialización de cada zona y a los hábitos de vida de las mujeres como al tipo de alimentación que lleven.

Algunas de las sustancias toxicas encontradas en la leche materna actúan como hormonas femeninas. Como consecuencia, bajan la concentración de espermas, causan malformaciones en los genitales y daños en los testículos.

Estas toxinas se acumulan en las reservas adiposas del cuerpo. Como la leche materna es abundante en grasas, la acumulación de las mismas en ella es mucho mayor que en el resto del organismo. De igual modo los especialistas recalcan que sigue siendo recomendable la leche materna porque aporta defensas inmunológicas. La solución a los problemas de infertilidad de los varones no pasa por dejar de darles el pecho cuando niños sino por evitar la exposición a las toxinas.

Algunos de los tóxicos encontrados son los bifenilos policlorados. Su uso está prohibido en casi todo el mundo pero como fue usado asiduamente en el sector eléctrico y agroquímico aún se encuentra en el agua y los sedimentos. También se hallaron pesticidas organoclorados, los cuales se usan para eliminar plagas de los cultivos.

Por otra parte se hallaron retardantes de llama en plásticos y espumas. Se usaron en los años 80 pero aún siguen presentes en el aire, polvillo de interiores, peces de agua dulce, huevos de aves, animales marinos y sedimentos.